En la tele apareció la noticia. Mario Schilling impecable en su terno oscuro daba grandes declaraciones respecto de como habrían ocurrido los hechos y de la incapacidad de todos los otros seres humanos de detectar lo que él por su naturaleza mesiánica podía identificar con solo mirar a un otro.
Desde el comienzo dijo que tenía evidencia más que suficiente y clara respecto de la culpabilidad aun cuando no había una decisión acerca de quien era el culpable y no había una formalización ni investigación alguna. Evidentemente eso no lo sabe el ciudadano de a pie... en Chile se es culpable primero... después veremos como se resuelve.
La noticia fue un boom. El cuerpo de profesores y profesoras del colegio Altamira estaba en shock. Supuestamente uno de los profesores del colegio habría abusado de una niña de 13 años con sindrome de down.
La Directora citó a los profesores que a la fecha se encontraban aún en Santiago. Estábamos de vacaciones, iniciando el 2013 y pocos llegamos a la reunión. Verónica Vergara nos informó de la situación y nos reveló que eran dos los profesores sospechosos y que lo más probable es que las sospechas recayeran en los profesores que le hacían clases al curso El profesor a mi lado y yo eramos los únicos varones que hacían clases en el curso. Nos miramos. No podía concebir que mi colega pudiese hacer algo así por tanto me enfoqué en el debate comunicacional.
Algunos sugerían hacer una conferencia de prensa para contraatacar... a mi no me hizo sentido. Somos profesores no periodistas de un medio masivo, acostumbrados a vocear calamidades sin consideración alguna. Nuestra tarea era educar y sostener que la justicia debía proceder en derecho resguardando a todos y todas. En algún momento comenté que esperaba que quien fuese que resultara sindicado como responsable de verdad fuese el perpetrador pues si no el daño podia ser inimaginable... osea.
A la salida de dicha reunión nos avisaron que había prensa en la puerta del colegio. Salimos por otro lado pero al llegar a mi automovil fuimos abordados por un periodista de ucv quien llegó a nuestro lado corriendo. No quise ser desconsiderado por tanto accedí a un par de preguntas. La verdad es que el tipo se enredó con la pregunta y le pedí que reconstruyera la misma y se calmara. Me preguntó algo cliché y respondí que esperabamos que la justicia hiciera su trabajo. Es lo único que esperabamos... yo esperé 18 meses casi.